Una Gala emotiva, un Equipo increíble, un Premio que nunca olvidaré

El premio Emprendedor Revelación 2015 me ha hecho recordar los primeros pasos de 8Belts y mis primeros días de emprendimiento.

La base del método 8Belts son una serie de algoritmos matemáticos destinados a obtener el máximo rendimiento de cada hora de estudio del alumno. Esto deriva en que la Ruta de los 8 Cinturones sea, para cada uno de nuestros estudiantes, algo cuantificable, concreto y medible.

Yo me peleé con esos algoritmos durante meses e incluso años en algún caso (a día de hoy sigo ajustándolos en un intento permanente por acercarlos cada vez más a la perfección). Han sido horas y horas de trabajo y frustración. En ocasiones no encontraba soluciones a mis propios planteamientos y tuve que acudir a personas expertas en matemáticas para retarlas con tales problemas.

Mi primera llamada de trabajo fue a Kermy, nuestro primer programador. Le expliqué el proyecto, la metodología y los algoritmos matemáticos que él tendría que descifrar y comprender para luego volcarlo todo en una plataforma en internet. Le pregunté cuánto tiempo estimaba que podría llevarle un trabajo así. Me respondió que más o menos un mes. ¿Un mes? Acabaron siendo cuatro largos y laboriosos años de sudor e ilusión. Ilusión y sudor.

El día de mi primer viaje de trabajo, entre Fisterra y A Coruña pensé en las decenas de viajes como ése y mayores que tendría que realizar si mi sueño acababa siendo una realidad. Mi predicción se cumplió. No han sido decenas, sino ya cientos de viajes.

Cada vez que pienso en todo lo que tuvimos que hacer para crear 8Belts, el vértigo se apodera de mí. En charlas y conferencias suelo hablar de la miopía de los emprendedores. Aplicado a nuestro caso, si hubiéramos sabido lo difícil que iba a ser el camino, quizá nunca habríamos arrancado.

Pero para cuando nos dimos cuenta, echamos la vista atrás y, al ver todo el camino que ya habíamos recorrido, no pudimos no seguir. Emprendimos gracias a que éramos miopes.

Recuerdo cada gota de ese duro esfuerzo no para mirarme al espejo y vanagloriarme, sino para tener presente que ese trabajo tiene un valor y que ese valor es bueno que sea reconocido. Por ello, me siento agradecido a la par que sorprendido por todas esas personas que han votado por mi nominación en los Premios Emprendedores. Porque no han votado por una historia de éxito, lo han hecho por una historia de esfuerzo.

Publicado el 19 Noviembre 2015 por
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