¿Eres actor u observador?

Hay personas capaces de tener ideas magníficas. Existe gente que está constantemente pensando en nuevos proyectos en los que embarcarse. En ese estadio, esas personas aún no has pasado de ser observadores. Solo cuando haces algo con las ideas que tienes pasas a ser actor de tu propia vida.

En el mundo existen dos clases de seres humanos: aquellos que se convierten en observadores y los que se convierten en actores. ¿En qué grupo crees que estás?

Sin duda, todos queremos estar en el segundo. Sin embargo, son pocas las personas que se ponen en marcha y hacen de sus ideas realidades tangibles.

Es mucho más sencillo ser observador, ver la vida pasar y los proyectos ajenos desarrollarse. Es fácil tumbarse en el sofá, conformarse con la situación actual cruzándote de brazos. Cuesta menos. No obstante, no es lo más enriquecedor. No es el camino ni del éxito ni de la felicidad. Si quieres crecer, si quieres hacer tus sueños realidad y ser el actor de la función que es tu vida, ponte en marcha. Actúa.

¿Quién mejor que tú para coger las riendas de tu propia vida y decidir qué quieres hacer con ella? Elige tu futuro hilándolo desde la primera puntada. Este es un privilegio que solo se ganan a pulso aquellos que luchan y ponen en marcha sus proyectos.

Hoy, antes de las 23:59h, haz algo, da un paso que te acerque a tus metas. Siempre que estés cambiando tu rol de observador a actor, esa actuación es positiva para ti y para tus metas. Comprométete a ello. Escribe en un papel lo que vas a hacer y llévalo a cabo antes de que termine el día de hoy. Hazlo cada día.

Pasar de observador a actor significa ser dueño de tus sueños y potencial. Aprovéchalos.

Publicado el 14 junio 2016 por
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