Corrige el problema siendo parte de la solución

Todos encontramos problemas en nuestro día a día. Un servicio que no nos agrada, un proyecto que creemos no está bien trabajado o unas políticas que creemos equivocadas. El mundo está repleto de problemas. Pero… ¿qué haces tú para solucionarlos?
Realizar la crítica sin plantear una solución es como tener hambre sin hacer el esfuerzo de acercarte a la cocina para coger algo de comer. Es como querer ser astronauta sin pasar por la preparación previa. Es como quejarse de la clase política y no ir a votar. No es viable.
Plantéate cómo puedes sortear el obstáculo, qué puedes hacer tú para que ese problema esté más cerca de su solución. Y para ello no solo puedes proponer acciones a llevar a cabo, sino que también puedes aplaudir y apoyar a aquellos que las hacen.
Criticar sin hacer aportación alguna es hacer más grande el inconveniente. Ponerte en marcha para evitar que se expanda es ponerle remedio.
Si preguntase ahora mismo a todos los lectores si creen que son parte del problema o de la solución, el 90% dirían que están en el segundo grupo. Pero… ¿qué parte de ese porcentaje está realmente haciendo algo para acercar el remedio?
A partir de hoy cada vez que critiques, que te quejes, que te alejes de la solución sin aportar nada, piensa en lo poco constructivo que resulta. Seguro que se te ocurren mil maneras distintas de acercarte un paso más a la resolución problema.

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